Ser un músico popular con formación clásica: esa fue siempre la ambición de Pablo Grinjot, formado en la academia pero con el deseo puesto en la canción, especialmente en la canción rioplatense. En La dueña de mi poesía, el reciente disco/libro que acaba de editar, vuelve a recorrer los vericuetos del amor y exponer una vez más su universo: la milonga, los aires rioplatenses, el mar, la ciudad. En esta entrevista, Grinjot explica algunos porqué de estas nuevas composiciones, se confiesa admirador de Daniel Melingo y Fernando Cabrera, y cuenta por qué hoy no es ni puede ser un concertista clásico. (por Juan Ignacio Babino)

Nota destacada:

Sergio Sánchez 

para Revista NAN

LA DUEÑA DE MI POESÍA – PABLO GRINJOT
Pablo Grinjot anda “con un cuaderno buscando la manera para escribir lo eterno en el silencio del ruido moderno”, como dice un fragmento de “Maniquí”, tal vez la canción más pop del disco. Sin embargo, lo del Grinjot es una “milonga playera”, es decir, una milonga criolla bañada de mar uruguayo pero con los pies enterrados en este lado del Río de la Plata. El cantautor, pianista y violinista argentino le rinde en su nuevo disco un tributo a la gran musa inspiradora: la canción pura. El material fue editado en formato libro de poemas por la editorial Alto Pogo. Si bien el eje está puesto en la música, el libro ofrece las letras de las canciones, unos apuntes del periodista Martín Graziano, prólogo de Daniel Melingo, un texto de la escritora Macarena Moraña y dibujos de Ale Sequeira. Con una formación en música clásica, Grinjot construyó un sonido que dialoga tanto con el rock —una cuestión de pertenencia generacional— como con la música criolla —de Yupanqui a Zitarrosa, pasando por Fernando Cabrera, el Príncipe y Melingo—. El resultado es una canción con predominio en la instrumentación acústica (cuerdas y piano clásico) y una poética sensible que recurre al amor y sus desencuentros. En este disco, en particular, se respiran aires de candombe (“Vanidad arrabalera”), milongas preciosas como “Corazón” y “Casas círculos” y sentidos pasajes en voz y piano, como “Tren llegando”. Otra con vuelo propio es “Peronismo y Cultura”, un diálogo entre la política y la música./Sergio Sánchez.doc